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18 Sep
Las Normas para contraer Matrimonio: Casos especiales PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Mons. Constancio Miranda Weckmann   
Lunes 13 de Agosto de 2012 14:30

Instructivo Pastoral para el Sacramento del Matrimonio

Dentro de las normas para contraer Matrimonio, señaladas en el Instructivo Pastoral para el Sacramento del Matrimonio, expedido por el Arzobispo de Chihuahua Mons. Constancio Miranda Weckmann, existen casos especiales que deben tomarse en consideración.

 

Dispensas

29. Tómese en cuenta que, al solicitar a la autoridad competente una licencia o la dispensa de alguna ley eclesiástica, debe existir siempre una causa justa y razonable (cfr. c.90).

Ello significa que tal dispensa no ha de lesionar ningún bien jurídico y que debe existir una  proporción entre las circunstancias del caso y la gravedad de la ley que se dispensa. Debe, además motivarse suficientemente la causa, sabiendo que la licencia o la dispensa ha de buscar siempre el bien espiritual de los fieles en cuyo beneficio se concede (cfr. c.87).

 

Forma canónica

30. Cuando un católico, bautizado en la Iglesia católica o recibido en ella, pretende contraer matrimonio, está obligado a observar la forma canónica, a tenor de los cc. 11 y 1108, para la validez del mismo.

No obstante en el  Código de Derecho Canónico se establecía que los fieles que se han separado de la Iglesia con un "acto formal", no estaban sujetos a las leyes eclesiásticas relativas a la forma canónica del matrimonio (cfr. can. 1117), a la dispensa del impedimento de disparidad de culto (cfr. can. 1086) y a la licencia requerida para los matrimonios mixtos (cfr. can. 1124).

La razón y el fin de esta excepción a la norma general del can. 11 tenía el objetivo de evitar que los matrimonios contraídos por aquellos fieles fuesen nulos por defecto de forma, o bien por impedimento de disparidad de culto.

El 26 de Octubre de 2009 Su Santidad el Papa Benedicto XVI con el motu proprio Omnium in mentem abolió dicha regla introducida en el corpus legislativo vigente, eliminando de los cánones mencionados las palabras y no se ha apartado de ella por o mediante acto formal.

Sin embargo, dado que los actos jurídicos y sus efectos, el estado y la capacidad de las personas, son siempre juzgados en razón de la ley vigente en el momento de la realización del acto, por la irretroactividad de la misma ley (cfr. c.9), la mencionada excepción sigue aplicando para todos los casos de matrimonios celebrados desde la entrada en vigor del C. I. C. actual, hasta su abrogación con la publicación del referido motu proprio.

Por tanto, cuando en una presentación matrimonial aparezca cualquier caso de este tipo, el sacerdote (o diácono) deberá llenar siempre la forma M4 (matrimonio fuera de la Iglesia) y enviarla al Tribunal Eclesiástico para que sea juzgada la situación antes de proceder a un nuevo matrimonio.

 

Declaración de nulidad

31. En los casos en los que uno o ambos pretendientes han tramitado en el Tribunal Eclesiástico la declaración de nulidad de un matrimonio precedente, no por ello es lícito contraer otro, antes de que conste legítimamente y con certeza la nulidad o disolución del anterior (cfr. c.1085 §2).

Podrán contraer nuevas nupcias a partir del momento en el que se les ha notificado el decreto o la nueva sentencia, a no ser que esto se prohíba por un veto incluido en la sentencia o decreto, o establecido por el Ordinario del lugar (cfr. cc. 1684 §1; 1077 §1).